Los bancos “Ese infierno de demonios con corbata”

Muchas veces confiamos en los bancos creyendo sus bondades sin intuir sus intenciones ocultas, sus maldades. Los bancos nos pintan todo muy bonito hasta que nos pegan el susto. No quiero ser pesimista, pero es otro modo más de insolidaridad humana. Se ganan día a día el apodo de “chupa sangres” de ladrones. Las tarjetas de crédito son unos de sus demonios con piel de ángel, unos de sus borregos con piel de cordero, una de sus drogas que acaban enganchando como a idiotas a la gente que las usa. Estos “plásticos” nos tienen en una nube hasta que vemos su extracto.

Dejemos de ser tan confiados, pasemos de las tarjetas de crédito del banco, pueden convertirse en algo no apto para cardiacos, y para los que tenemos el corazón bien…. ¡También!